IMÁGENES SIN ROSTRO
Nadie volverá
a reconocer entre sus dedos las mejillas inmaduras y coloradas del niño, cuya
madre estalló su cráneo contra el capot de un auto, porque los de ella eran los
únicos dedos capaces de definir esa piel centímetro a centímetro como un mapa,
como si ellas fueran un camino, como si allí se leyera con claridad algún destino.
Nadie
recordará que miles de fotos se borraron, que esos seres que habitaban
inmutables nuestras mesas, nuestros placares, nuestros estantes, hoy han
perdido su expresión y sus ojos se han vuelto esferas transparentes, y sus
pieles se han hinchado como la de los vivos que todos los días los miraban y pasaban con suavidad su dedo índice para desearles un buen día, tal vez, sea
donde sea que estén.
Nadie los ha mirado a los ojos, porque no los tienen. Nadie puede verles la expresión
porque éste es un sitio poblado de fantasmas, nadie sabe qué pensaban porque no tenemos
imágenes que nos permitan descansar.
Estamos juntos en una intemporalidad sólo entendible en la palabra “todos”, en la palabra “nunca”, en la palabra “siempre”.
¿Será que dios existe, y podrá volvernos
a su imagen y semejanza algún día de estos, cuando tenga tiempo?Estamos juntos en una intemporalidad sólo entendible en la palabra “todos”, en la palabra “nunca”, en la palabra “siempre”.


nadie puede olvidar estas palabras.
ResponderEliminarExcelente